Los trabajos de Fueled by Fire hay que analizarlos bajo el prisma de “lo viejo con sonido a nuevo”, pues todo lo que hacen estos oriundos de California está relacionado con la vieja escuela, con esos sonidos de fines de la primera mitad de los 80’s, cuando el mundo se empezaba a rendir a los pies de Metallica y Slayer. En esa perspectiva, lo de esta banda puede ser una fórmula exitosa y consecuente, pero a la vez debe lidiar con la monotonía y lo limítrofe que puede llegar a ser moverse entre ideas tan trabajadas en el pasado.

