Mostrando entradas con la etiqueta *Hangar de Discos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Hangar de Discos. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de abril de 2014

Delivering The Black

Cuando se trata de afrontar un nuevo disco de los germanos de Primal Fear, de buenas a primeras siempre se sabe lo que el auditor encontrará: un Heavy Metal de sonido clásico, sólido como el granito, donde el repitequear del doble bombo es una constante que no da tregua en toda la placa. Es decir, el “headbanging” está más que garantizado.



Y en su décimo álbum de estudio “Delivering The Black”, la banda no oferta nada que se salga un milímetro de sus esquemas habituales, quizás una pequeña novedad llamativa sea el uso de brutales blast beat death-metaleros en una parte de ‘Rebel Faction’ (imagínense cómo sonaría Judas Priest en su álbum “Painkiller” usando blast beat y tendrán una idea bastante acabada del resultado final), obra y gracia del tremendo baterista canadiense Randy Black que toca como un poseso. Otra novedad es la participación de la cantante noruega Liv Kristine (Theatre of Tragedy, Leave’s Eye), en los coros de la bonita balada ‘Born with a Broken Heart’, quizás uno de los pocos momentos donde la melodía pura, reina por sobre la dureza de los riffs, algo que se repite de gran forma en ‘When Death Comes Knocking’ que demuestra que la dupla compositiva del cantante Ralf Scheepers y el bajista y productor Matt Sinner no han perdido fuelle ni inspiración, aunque en términos generales este disco es más lineal, sin la atractiva y dinámica variedad de placas como “Devil’s Ground” (2004) o “Seven Seals” (2005), pero factor que en ningún caso es un indicio de que estamos ante un mal disco, pues temas como ‘Alive & On Fire’ (con toda su carga Accept en los estribillos), suena con toda la garra y emoción del mejor metal de los 80’s.

Como siempre, el trabajo de la dupla de guitarras de Magnus Karlsson y Alex Beyrodt es sólido y efectivo, tanto en las rítmicas como en los solos de gran fluidez melódica. Mención aparte merece siempre la destacada interpretación vocal del gigante Scheepers que en el tema título, nos retrotrae a la etapa dorada de Judas Priest, pero siempre con su toque personal. La durísima ‘Road to Asylum’ con un sobresaliente Randy Black en los tambores, precede al tema más extenso del LP: ‘One Night in December’, que en sus 10 minutos de duración, posee unas ambientaciones y orquestaciones que le dan un toque siniestro y épico, redondeando una canción de gran factura, con variados cambios de ritmo, siendo uno de los momentos más logrados de todo el disco.

Como viene siendo costumbre, los bonus track de la edición japonesa representan casi lo mejor del disco, provocando el habitual cuestionamiento (no exento de rabia), de por qué se dejan fuera de la edición “normal” temas como ‘Innocent Man’ y ‘Man Without Shadow’ que tienen un feeling enorme de ese heavy metal melódico de los 80’s, donde queda claro que grupos como Judas Priest, Accept y Dokken siempre estuvieron entre los favoritos de Matt y Ralf. Ahora haciendo un poco de justicia, no se puede obviar canciones como ‘Never Pray For Justice’ con su asesina motosierra inicial, y las alegres melodías gemelas -en plan Helloween- de ‘Inseminoid’ donde los agudos de Scheepers recuerdan la etapa “Keeper” de Michael Kiske. Sin duda, son más que obvias el cúmulo de influencias de donde bebe la música de Primal Fear, pero la gracia es que ellos saben integrarlo a su sonido con naturalidad, construyendo canciones muy poderosas y pesadas, nunca renunciando a las buenas melodías.

Sin ser para nada un mal álbum, “Delivering The Black” quizás no sea el mejor disco de la banda, pero tiene un estándar de calidad muy superior a la media de grupos nuevos que han tratado de recapturar el sonido y la esencia del Heavy Metal de los ochentas, y es en vivo donde Primal Fear muestra su mejor faceta, con shows sencillamente matadores.

Fuentes
Rockaxis
Cristián Pavez

Delivering The Black

By: Unknown on: 22:08
This is your Life

Hubo un momento en que la escena del Rock y el Metal se vio plagado por una verdadera invasión de discos “tributo” de dudoso calibre, discos que reunían  unos cuantos nombres conocidos, una producción rápida, una portada hecha por algún diseñador principiante y listo; a tratar de sacar algunos cuantos dólares por ello. Bob Kulick (el guitarrista de Kiss en las sombras y hermano de Bruce), montó una verdadera factoría de discos de esta índole donde cubrió desde The Beatles a Frank Sinatra, sin olvidar ninguna banda grande, mediana o de culto que algún aporte haya hecho a la historia del rock, llámese Deep Purple, Yes, Pink Floyd, Marilyn Manson o el nombre que se les ocurra.



Lo cierto es que toda esa moda de los tributos se inició con un disco sensacional, lanzado por una compañía multinacional como Sony en octubre de 1994 y que se convirtió en un gran éxito de ventas en todo el mundo, me refiero al tremendo “Nativity In Black: A Tribute To Black Sabbath”, que incluso un par de años más tarde llegó a tener una segunda parte, y que era una reunión de los grandes entre los grandes rindiéndole homenaje a la banda que lo inició todo en el universo metálico. Fue tal el impacto que tuvo ese LP, que muchos vieron en los discos tributo una mina de oro y así se inició una verdadera bola de nieve que cada vez fue teniendo menos repercusión.

Afortunadamente el héroe que nos convoca sí tuvo en vida un gran disco tributo, un homenaje que él mismo se encargó de agradecer con unas liner notes en el interior del booklet de “Holy Dio: Tribute To Ronnie James Dio” editado por el sello independiente Century Media en el año 2000 y que reunía a un montón de  bandas de culto de Heavy y Power Metal de Europa y USA como Blind Guardian, Primal Fear y Fates Warning entre muchos otros. Pero faltaba algo más que realmente estuviera a la altura de todo lo que el inmortal Ronnie James Dio le entregó con su mágica voz al mundo de la música, y en “This Is Your life”, finalmente lo encontramos, grandes bandas y artistas de categoría mainstream, rindiéndole honores al querido elfo, en una combinación de temas ya conocidos y otros grabados especialmente para la ocasión, logrando recapturar la misma magia, pasión, respeto, devoción y admiración que se palpaba en cada surco del “Nativity In Black”. Acá el sentimiento es el mismo, se nota que el disco apoyado por Rhino, una división de la multinacional Warner, está hecho con auténtico cariño, con verdadero amor al maestro, pues todo está dirigido por Wendy Dio su sempiterna esposa y manager, quien contó que además de los artistas presentes en el disco, también iban a participar Bruce Dickinson, Geezer Butler y Tony Iommi, pero que finalmente por problemas de agenda, no pudieron hacerlo, lo que en nada empaña el resultado final, ya que salvo por razones obvias no se invitó al guitarrista original de Dio, Vivian Campbell (que habló muchas veces muy mal de Ronnie a través de la prensa), el disco reúne a gran parte de los músicos que tocaron con el cantante en Rainbow, Black Sabbath, Dio y Heaven And Hell.

La placa arranca con una sensacional 'Neon Knights' (versión original de Black Sabbath, del álbum “Heaven And Hell” de 1980), interpretada por Anthrax, tema que no era previamente conocido y donde además de la perfecta y poderosa base musical, lo que más destaca es la apabullante voz de Joey Belladonna que realmente se mete en la piel de Dio para cantarla con el alma. Sencillamente tremenda. Luego sigue ‘The Last In Line' (versión original de Dio, del álbum “The Last In Line” de 1984), interpretada por el dúo cómico-musical Tenacious D compuesto por los actores Jack Black y Kyle Gass quienes además eran muy amigos de Dio (ambos actúan en el video clip del tema ‘Push’ de Dio del álbum “Killing The Dragon”), y son fanáticos reconocidos del metal, haciendo una versión grabada especialmente para este disco de muy buena factura y poniéndole la cuota de humor en la parte del solo donde en vez de guitarra usan una flauta dulce. Aunque ya era conocida, no deja de ser ultra potente la participación de Adrenaline Mob (cuando aún estaba Mike Portnoy en la banda), con su cover de 'The Mob Rules’ (versión original de Black Sabbath, del álbum “Mob Rules” de 1981), donde el vocalista Rusell Allen (también en Symphony X), siempre ha sido un discípulo directo de Dio.

El disco sigue de gran forma, con un incendiaria y muy agresiva 'Rainbow In The Dark' (versión original de Dio, del álbum “Holy Diver” de 1983), con el nuevo héroe del metal gracias al trabajo con su bandas Slipknot y Stone Sour, nos referimos al vocalista Corey Taylor que lidera el tema junto al baterista Roy Mayorga (Soulfly, Stone Sour), que está sensacional tras los parches, y con Satchel (el guitarrista Russ Parrish de Fight y Steel Panther), bordando el solo de guitarra original de Vivian Campbell (hoy en Def Leppard), junto a ellos también están el guitarrista rítmico Christian Martucci (Stone Sour) y el bajista Jason Christopher en un track hecho especialmente para este disco y que se transforma en una aplastante participación. Lo mismo ocurre con 'Straight Through The Heart' (versión original de Dio, del álbum “Holy Diver” de 1983), interpretada por los jóvenes, ascendentes y populares Halestorm, conducidos por la bella Lzzy Hale y su hermano el baterista Harejay Hale con un cover que la banda lleva tocando desde hace mucho tiempo en vivo pero que ahora lo grabaron para el disco con notables resultados, con mucha potencia y actitud, en otro highlight del disco.

Y es que realmente el álbum no tiene desperdicio y la unión de Motörhead con el legendario vocalista Biff Bifford de Saxon da como resultado una genial interpretación de 'Starstruck' (versión original de Rainbow, del álbum “Rising” de 1976), en un track lleno de onda de la vieja escuela y es que estos tipos junto a Dio, escribieron la Biblia que cimentó el metal hasta nuestros días. Tremenda. Y lo siguiente no puede ser más que algo absolutamente grandioso, porque 'The Temple Of The King’ (versión original de Rainbow, del álbum “Ritchie Blackmore’s Rainbow” de 1975), en manos de los legendarios Scorpions es oro puro. Los germanos toman el tema como si fuera suyo y lo dotan de esa magia melódica maestra que eriza la epidermis, que detiene el corazón y que invoca lágrimas de emoción. La voz de Klaus Meine suena eterna como la del propio Dio y las guitarras de Rudolf Schenker y Matthias Jabs cimentan el paraíso. La propia Wendy Dio confesó que cuando Scorpions le mandaron esta versión grabada exclusivamente para este disco, lloró de emoción, y es que aquí el respeto es supremo. Impresionante versión.

La siguiente, es la única canción rescatada de “Holy Dio” el tributo del año 2000, nos referimos a 'Egypt The Chains Are On' (versión original de Dio, del álbum “The Last In Line” de 1984), interpretada por la Metal Queen alemana Doro Pesch que la borda con su voz y le da un ambiente épico y sensual en una gran versión de un tema que es uno de los mejores de toda la carrera de Dio. El disco continúa con otro track conocido hace tiempo, la gran interpretación de 'Holy Diver' (versión original de Dio, del álbum “Holy Diver” de 1983), realizada por los padres del Metalcore, los norteamericanos Killswitch Engage que se ganaron mucho respeto con este cover. Y es que sin duda hicieron un gran trabajo adaptando a su estilo el tema y al propio Dio le gustaba mucho esta versión a pesar de tener pasajes con voces guturales.

Los músicos que integraban la banda de Dio al momento de su muerte, el baterista Simon Wright, el guitarrista Craig Goldy, el bajista Rudy Sarzo y el tecladista Scott Warren, se unen al legendario vocalista Glenn Hughes (Deep Purple, Trapeze) para hacer una tremenda interpretación llena de blues y soul de la bellísima balada 'Catch The Rainbow' (versión original de Rainbow, del álbum “Ritchie Blackmore’s Rainbow” de 1975), donde “The voice of rock” se luce con su registro lleno de sentimiento, en otro punto altísimo de un disco que no decae en ningún momento. El vocalista Oni Logan (Ferrari, Lynch Mob), el bajista Jimmy Bain (que tocó con Dio en Rainbow y Dio), el guitarrista Rowan Robertson (que tocó con Dio en el disco “Lock Up The Wolves” de 1990), y el baterista Brian Tichy (Ozzy, Whitesnake), se unen para una aplastante y pesada versión de ‘I’ (versión original de Black Sabbath, del álbum “Dehumanizer” de 1992), otro cover nuevo con una gran química y excelentes resultados, resaltado el aire de absoluta devoción que se siente y respira en cada surco del disco. Otro “Dream team” compuesto por el “Metalgod” Rob Halford (Judas Priest), el baterista Vinny Appice (que tocó con Ronnie en Black Sabbath, Dio y Heaven And Hell), el guitarrista Doug Aldrich (que tocó en el disco “Killin The Dragon” de Dio), el bajista Jeff Pilson (Dokken, Dio, Foreigner), y el teclista Scott Warren, le dan vida a una mastodónica 'Man On The Silver Mountain' (versión original de Rainbow, del álbum “Ritchie Blackmore’s Rainbow” de 1975), lenta, pesada y arrastrada, recuperando el tempo de la versión original pues en vivo siempre era tocada mucha más rápida.

Luego llegan los cuatro jinetes del apocalípsis de Metallica para despacharse con casi 10 minutos de homenaje con su ‘Ronnie Rising Medley’ que incluye pasajes de 'A Light In The Black', 'Tarot Woman', 'Stargazer' y 'Kill The King' (versiones originales de Rainbow, todas del álbum “Rising” de 1976), y lo cierto es que tal como sus celebrados medleys anteriores de Motörhead y Mercyful Fate, el resultado aquí también es fantástico, y aunque Lars Ulrich no sea Cozy Powell (mucho menos en la actualidad), igual logra dotar de potencia su doble bombo para empujar el track con la garra requerida. Bien por los ‘Tallica. La versión “normal” del CD finaliza con la bella balada en piano 'This Is Your Life' (versión original de Dio, del álbum “Angry Machines” de 1996), tema que le da nombre al disco y que nos recuerda una vez más la fantástica voz del maestro, que casi desnuda y acompañada sólo por el golpetear de las cuerdas del piano, alcanza alturas siderales con su interpretación, poniendo un nudo en la garganta del oyente.

Pero hay más música y tributos, pues el bonus track de la versión de iTunes, nos presenta una devastadora y ultra heavy interpretación de ‘Buried Alive’ (versión original de Black Sabbath, del album “Dehumanizer” de 1992), en manos de Jasta, la banda paralela de Jamey Jasta el vocalista de la banda hardcore Hatebreed, que realmente es destructiva en el buen sentido de la palabra y es que “Dehumanizer” es por lejos el disco más pesado y oscuro en toda la carrera de Black Sabbath. Pero atención, porque la versión japonesa del LP incluye dos bonus tracks más, a saber la excelente 'Heaven And Hell' (versión original de Black Sabbath, del álbum “Heaven And Hell” de 1980), interpretada fantásticamente por la banda de metal cristiano Stryper junto a un cover en vivo de 'Stand Up And Shout' (versión original de Dio, del álbum “Holy Diver” de 1983), en manos de Dio Disciples, el grupo que reúne a la última formación de Dio más el poderoso vocalista Tim “Ripper” Owens (Judas Priest, Iced Earth, Yngwie Malmsteen), en otra lograda interpretación como todas las del disco.

Sin duda alguna “This Is Your Life” es un testamento imperdible, un álbum francamente notable que pone un marco dorado a una carrera brillante de un artista inmortal que supo tocar el corazón no sólo de sus fans sino también de cada músico que trabajó con él y de quienes admiraban su arte y su talento; aparte de su inmensa calidad humana. Si se fijan, la inspirada portada doble del álbum ilustrada fantásticamente por el artista Marc Sasso (que hizo varias tapas para discos de Dio), también refleja aquello.

Fuentes
Rockaxis
Cristián Pavez

This is your Life

By: Unknown on: 22:00

martes, 1 de abril de 2014

The Satanist 

Todavía recordamos la penosa situación que sufrió Nergal con su enfermedad, sin embargo gracias a fuerzas ¿ocultas? se recuperó y la mejor forma de demostrarlo es a través de “The Satanist” la décima placa de Behemoth, el cual es un disco bastante esperado dentro la escena internacional y por lo tanto genera altas expectativas.




Sin duda es un renacer donde el carismático músico logra plasmar toda una energía y oscuridad acumulada por años, pues los primeros temas tienen una violencia extrema con riffs y guturalidades sacadas del mismo infierno, se nota que en este disco la banda profundizó su técnica, con una vuelta a las raíces más Black Metal de sus primeros trabajos, de todas formas siguen manteniendo su estilo Death-Black, muy bien elaborado y al mismo tiempo matizado con pesadez en sus guitarras y tiempos lentos que bordean el Doom, eso habla de una variedad estilística que impide encasillar a estos polacos en un solo estilo.

Partiendo por el primer tema ‘Blow Your Trumpets Gabriel’ con una lírica bastante fuerte, directa y una línea melódica lenta, que explota con un Black Metal en el coro y esos teclados que le entregan un ambiente más oscuro y blasfemo. Pasando a ‘Furor Divinus’ nos encontramos con una melodía más veloz y extrema, este corte disipa cualquier duda en cuanto a intensidad esperada, creo que es uno de los puntos altos del disco, considerando que en líneas generales “The Satanist” goza de un gran estándar de calidad, estamos frente a una pieza de gran maestría en todo sentido. Con ‘Messe Noir’ vuelven al medio tiempo mezclándolo con excelentes quiebres extremos y una harmonía que recuerda un poco los álbumes de la vieja escuela del Death Metal, otro punto alto con un gran despliegue de solos condicionados al ‘feeling’ que dejan en claro el alma que posee Behemoth. ‘Ora Pro Nobis Lucifer’ cae en una dinámica perfecta, de hecho es de aquellos temas que te pegan su melodía media Black, y otra vez las guitarras llevando las riendas. La voz de Nergal es clara y entendible (esto es a lo largo de todo el disco), pues aunque no sepas mucho inglés, sabes de inmediato la temática de las letras y su apología al satanismo sin dobles discursos o mensajes entrelineas, incluso escuchando proclamaciones en latín como “Habemus Satanas” o “Viva Blasfemia”.

En ‘Amen’ las pulsaciones se van a mil, recomendado para escucharlo con todo el volumen posible y en esencia es lo que el verdadero Death Black es, crudeza extrema anti natural, sin cuadros bellos que ofrecer. ‘The Satanist’ baja las revoluciones y vuelven esas “voces angelicales” de fondo, un tema a medio tiempo quizás uno de lo más melódicos del disco, con una variedad de texturas en las guitarras que marcan una compleja técnica, además es acompañado de pinceladas góticas que lo hacen el tema más “accesible” por decirlo de algún modo. ‘Ben Sahar’ mantiene la métrica algo lenta, pero con mucha melodía, aquí la línea del bajo resalta en un comienzo, de todas formas penetra en una subterránea oscuridad que bordea más el Black Metal, aquí los solos no dejan de impregnar su sello propio con un estilo más sentimental que técnico. ‘In the Absence ov Light’ las cosas cambian radicalmente con una elaboración más completa llena de matices, partiendo por una parte de total psicodelia y recitada en polaco, después unos cambios extremos para llegar a un pantano melódico más atmosférico y oscuro. Para terminar el tema más extenso del álbum, ‘O Father O Satan O Sun’, el cual obviamente tiene todos los elementos, pero con un denominador no tan extremo como otros, más doom gótico con solos puros de Rock and Roll y una majestuosa orquestación con tintes épicos como para finalizar de la mejor forma posible un trabajo que goza de una tremenda lucidez de sus integrantes, creando un sonido propio, un renacimiento, un golpe, una nueva cimentación con pilares fabricados con una experiencia de varios años.

Por ahí dicen lo que no te mata, te fortalece, Nergal estuvo durmiendo con la muerte, venció su leucemia y ahora le dice al mundo, aquí está Behemoth, más sólido que nadie, “The Satanist” refresca la escena, y aunque sea prematuro decirlo, si no es elegido dentro de lo mejor del año, está por ahí rasguñando muy cerca aquel puesto.

Fuentes
Rockaxis
Cristián Pavez

The Satanist - Behemoth

By: Unknown on: 20:23

miércoles, 22 de enero de 2014

Los trabajos de Fueled by Fire hay que analizarlos bajo el prisma de “lo viejo con sonido a nuevo”, pues todo lo que hacen estos oriundos de California está relacionado con la vieja escuela, con esos sonidos de fines de la primera mitad de los 80’s, cuando el mundo se empezaba a rendir a los pies de Metallica y Slayer. En esa perspectiva, lo de esta banda puede ser una fórmula exitosa y consecuente, pero a la vez debe lidiar con la monotonía y lo limítrofe que puede llegar a ser moverse entre ideas tan trabajadas en el pasado.



Trapped In Perdition

By: Unknown on: 22:50

 
Copyright © My Aclais | Designed by Templateism.com | WPResearcher.com